El fin

No se sostiene. 

Éste modelo de negocio hostelero, que los empresarios han impuesto en España no se sostiene. A base de explotar y esclavizar a los trabajadores es inviable, tarde o temprano, sus propios empleados se lo harán saber.

Han hecho que la hostelería sea lo más parecido a los campos algodoneros del Sur de los Estados Unidos del siglo XVIII, instaurando en las zonas más turísticas del estado, su propio Cinturón Negro de la esclavitud, al más puro estilo de los Alabama y Misisipi de la época.

Tomaban el nombre de plantador y agricultor, que, aunque a menudo sinónimos, tenían sustanciales diferencias. El plantador, era un agricultor que poseía gran cantidad de esclavos. Por su parte, el agricultor, no era propietario mas que de diez o menos. Extrapolándolo a nuestro sector, hablaríamos de empresas, empresarios, PYMEs y autónomos que, pertenecen a las que, desde ACYC llamamos, la patronal y las patronalinas.

Por un lado, tenemos a las patronales (plantadores), que serían las Asociaciones de Hosteleros de cada provincia o Comunidad Autónomo; y por otro lado, las patronalinas (agricultores), nacidas, por docenas cual Gremlins de la espalda de Gizbo (patronales), tras un buen chapuzón (pandemia).

Estas patronalinas, formadas cada una, por un puñado de negocios y autónomos, tienen, gritan, cantan y defienden los mismos lemas y mantras, y dicen:

  1. Cumplir los Convenios Colectivos.
  2. Que los trabajadores son como parte de su familia.
  3. Respetan todas las normas sanitarias impuestas.
  4. Exigen exoneraciones de impuestos (también las patronales).
  5. Exigen el 100% del ERTE para los trabajadores.

ACYC, como bien sabéis, es una organización de Trabajadores de Hostelería, SÓLO TRABAJADORES (es algo que nos gusta recordar), y cada vez que, alguna de las patronalinas saca algún comunicado exponiendo alguna de éstas reivindicaciones, nuestros miembros, se debaten entre la risa, la ira, el llanto y la frustración. Y no es para menos. Durante años, lustros, décadas, han estado explotados por los mismos que ahora exigen exoneraciones de impuestos. Impuestos que no han abonado por conceptos como:

  • Horas extras
  • Horas nocturnas
  • Festivos trabajados no recuperados
  • Descansos trabajados no recuperados
  • Vacaciones no disfrutadas, no retribuidas

Entonces, si estos conceptos, no les han sido abonados a los millones de trabajadores de la hostelería de nuestro país, si no han tenido sus correspondientes retenciones para la Agencia Tributaria, ni han cotizado a la TGSS, lo que repercutirá en la futura pensión del trabajador. ¿Qué exoneración y de qué tipo están exigiendo, quienes han estado robando y estafando durante años a trabajadores, Hacienda y Seguridad Social?

Con su fraude, no sólo han mermado la capacidad económica de sus empleados, sino además, provocan un agujero en las arcas públicas. Muchas de esas patronalinas dicen apoyar la sanidad y enseñanza pública, MIENTEN. Mienten porque si de verdad apoyasen el sistema público como tal, aportarían al fisco y Seguridad Social los abonos correspondientes, así como los pagos en los conceptos anteriormente mencionados. 

Hoy en día, una Huelga General de Trabajadores de Hostelería, tal cual están las cosas para el sector, podría ser la puntilla para el 90% de los negocios de toda España, ya que muchos, están heridos de muerte debido a la crisis sanitaria de la Covid-19. Deberían respetar al trabajador, por si las moscas.

Los trabajadores de la hostelería, no sólo estamos hartos de trabajar más de 70 u 80 horas semanales o de disfrutar un solo día de descanso cuando por ley y Convenio nos corresponden dos o uno y medio (dependiendo de provincia o Comunidad Autónoma). Los trabajadores estamos, sobre todo, hartos de que crean que nos pueden robar, no vida con nuestras familias, amigos o seres queridos, sino el dinero, honradamente ganado con el sudor de nuestra frente.

Por eso, desde ACYC, creemos que el sistema hostelero español es insostenible y necesita un reseteo y reciclarse. Deberán desaparecer casi la totalidad de los actuales empresarios, usureros todos ellos, y dejar paso a sabia nueva, gente que respete los derechos laborales y de los trabajadores. Empresarios que vean en el trabajador a personas, no a esclavos algodoneros. Empresarios dispuestos a respetar íntegramente los Convenios Colectivos, el Estatuto de los Trabajadores y el Acuerdo Laboral Estatal de Hostelería. 

Todo esto tendrá un proceso, largo y duro. Doloroso. Los actuales hosteleros han decidido tomar atajos farragosos para ellos y que hacen que para el trabajador sea incluso, inviable económicamente trabajar en la hostelería, nos sale a deber en el balance final.

El fin de éste modelo, improductivo, se vislumbra, queda saber cuando llegará. Los trabajadores esperamos ansiosos el desenlace y comenzar una nueva etapa. Por su parte, los empresarios, seguirán tozudos aferrados a la explotación y esclavitud que tan buenos resultados les dio en tiempos pasados. Mantienen sus agonizantes negocios como si de un ser querido se tratase y pertenecieran a una familia ultraconservadora (no cabe duda). Pues déjenme decirles, estimados señores y señoras, la EUTANASIA, ya está legalizada en España.

Una respuesta a «El fin»

  1. Avatar
    Punto de ebullición dice:

    Has perdido tu casa, tu familia, amigos, economía…tu vida, por lo tanto, todo lo que ya te queda por perder es el miedo. Y una vez que lo pierdas te enfrentarás a tus “dueños” y denunciarás y te amenazarán y te importará un carajo porque ya lo has perdido todo. Es entonces y sólo entonces cuando podremos recobrar esa dignidad que tan caro pagarón los que nos precedieron y que tan gratuitamente hemos dilapidado.

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